Durante mi formación en el Centro Oftalmológico Malbrán con los doctores Enrique Malbrán y Ricardo Dodds cayó en mis manos un manual escrito por Joaquín Barraquer, que me ordeno la forma de encarar la cirugía, es un manual para aprender la habilidad de operar, a partir de allí igual que todos nosotros hemos crecido con libros que son recopilaciones de experiencias de diferentes autores que son muy útiles pero obligan a combinar diferentes líneas de pensamientos.
Ya en etapa docente, cuando intentaba transmitir ideas de procedimientos quirúrgicos me encontraba que no podía transmitirlos de manera eficiente por falta de una formacion básica comun con el interlocutor.

Desde entonces empecé a preocuparme por la comunicación interna, por cómo hablar con los pacientes en términos en los que puedan comprenderme, cómo entender por mi lado la sensación visual del paciente. Desde 2001 en adelante, esto se convirtió en un estudio paralelo constante, ininterrumpido, de todos los días. Llamé a un especialista que observe permanentemente el trabajo y el funcionamiento del consultorio y empecé a tomar acciones metódicas: anotar qué preguntas me hacían, cómo las respondía, cuál era la reacción y cómo afectaba esto a la práctica quirúrgica en general. En el camino, me encontré con muchas sorpresas, con  muchas cosas que creía poco importantes y tenían un impacto visible en el resultado quirúrgico.

Entonces comprendí que la cirugía era un complejo más grande que el acto quirúrgico. Que la habilidad era imprescindible, pero más imprescindible era el método, y que el método abarcaba desde mucho antes hasta mucho después de la visita al quirófano. Con Damian Bericat comenzamos a desarrollar la idea de un manual que abarque todo, donde la información esté dispuesta de una manera llana y directa, accesible, disponible.

Ocho años más tarde, teníamos en nuestras manos la prueba de galeras del Manual de Facoemulsificación. Hace ocho años cuando comencé el libro la gran mayoría de las cirugías eran extracapsulares y se hablaba de la facoemulsificación como algo del futuro, hoy casi desaparecieron las lentes rígidas y casi todos los pacientes disfrutan de una faco y de una lente plegable. Muchas cosas cambiaron en la práctica general, y muchísimas más en mi práctica privada. Durante este tiempo seguimos evolucionando en un Curso Anual de Facoemulsificación, un posgrado hands on, siempre con el objetivo claro de transmitir métodos fiables para mejorar el desarrollo de nuestra especialidad.

Si algo aprendí en este tiempo es que lo único que enseña es el método. No la práctica, no los errores, no la experiencia. De nada sirve la experiencia si no está dispuesta en un contexto que permita documentar y capitalizar los datos que se obtienen y encuadrarlos en un trabajo metódico. Lo que enseña es el método.

Este libro que hoy se va de mis manos y pasa a otras manos está escrito con sencillez, como un clásico manual, cada capítulo cierra por sí solo para no tener que ir a otra parte del libro. El propósito es ayudar a la ejecución del método científico: preparación meticulosa, ejecución perfecta y control de resultados para mejorar la preparación y predecir el siguiente curso de acción.

En manualdefaco.com, esperamos la formación de una comunidad de colegas para trabajar juntos en la documentación de casos, la interconsulta, el análisis de los problemas y los avances en la oftalmología. Ojalá pueda ser un sitio simple, en el que los colegas puedan compartir con honestidad la manera de hacer nuestra práctica más segura, menos invasiva y más controlada.

 

Fernando Caride.
 

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